La historia de policías vs. cámaras

En esta era digital, la policía y los ciudadanos que toman fotos chocan, especialmente en Miami Beach durante la Urban Beach Week.

El Día de Recordación, cuando una docena de agentes de la policía mataron a tiros a un conductor armado que supuestamente trató de atropellar a varios agentes con su auto en Collins Avenue, varias cámaras captaron lo sucedido, desde el otro lado de la calle, desde una esquina, desde un séptimo piso.

En tres horas el primero de varios videos ya estaba en YouTube y Facebook. Y la Policía de Miami Beach enfrentó una intensa investigación no solamente sobre el hombre muerto a tiros, sino sobre el trato a un testigo que dijo que los policías lo esposaron, le quitaron la cámara y se la rompieron a pisotones.

Esa madrugada también fue confiscada brevemente la cámara de un reportero del Canal 10.

Aunque la Policía de Miami Beach ha negado haber roto a pisotones ninguna cámara, las acusaciones se hacen eco de quejas anteriores y subrayan las fricciones a nivel nacional entre la policía, que por lo general detesta que los graben hacen su trabajo, y la ciudadanía, en una era en que hay teléfonos móviles con cámara en todas partes.

“No es un caso aislado”, dijo Gregory Samms, abogado defensor que representa a dos hombres que alegan haber sido agredidos e injustamente arrestados en el 2008 tras grabar un punto de control de tráfico de la Policía de Miami Beach. “Esto es lo que hacen en Miami Beach. Así es como operan”.

La policía confiscó numerosas cámaras el Día de Recordación, pero no estaban tratando de ocultar sus actos, dijo el jefe del departamento, Carlos Noriega. Los agentes estaban decididos a conservar pruebas, no a destruirlas, dijo.

Desde el 2008, al menos 11 personas dicen haber sido arrestadas o despojadas de sus cámaras o teléfonos por la Policía de Miami Beach tras grabar a sus agentes.

Narces Benoit, quien usó su teléfono móvil para grabar a los agentes mientras le disparaban a Raymond Herisse, dijo que los agentes lo sacaron de su vehículo por el cabello y lo esposaron brevemente, después de meterle el teléfono de nuevo en el bolsillo. Luego le quitaron las esposas y lo llevaron a la estación de policía, donde entregó el teléfono, pero no antes de esconderse la tarjeta de memoria en la boca.

Después de que lo liberaron, Benoit vendió las imágenes a CNN, que las trasmitió junto con una entrevista a él y a su novia.

Noriega niega que la policía haya maltratado a Benoit o le haya roto el teléfono. La Policía de Miami Beach publicó una foto del teléfono que lo muestra intacto, excepto por pequeñas rajaduras en la pantalla.

“Está claro que estaba tratando de vender el video”, dijo Noriega.

La Policía de Miami Beach también ha tenido desavenencias con un equipo de seis personas que se hace llamar Channel 62 y dice que están editando un documental sobre la policía y las cámaras. El título, nada sutil, es Man vs. Pig (“Hombres contra cerdos”).

Robert Hammonds, miembro de Channel 62, dijo que el grupo se formó en septiembre del 2009 después que un enfrentamiento verbal entre Hammonds, su amigo Brent Bredwell y un policía de Miami Beach acabó en un arresto por conducir ebrio. Hammonds filmó lo ocurrido hasta que le confiscaron la cámara como evidencia.

Durante varias semanas, Bredwell trató infructuosamente de que le devolvieran la cámara, dijo Hammonds. Así que Hammonds y tres amigos fueron a la oficina de la policía con cámaras y micrófonos en la solapa para presionarlos.

El resultado: Hammonds fue arrestado por vagancia y obstrucción de justicia.

Al día siguiente la policía dio a conocer un cartel de “información para la protección de los agentes”, parecido a un cartel de “Se busca”, que mostraba a Hammonds, Bredwell y su colega Christian Torres. El cartel advertía a los agentes que usaran “precaución extrema” con cualquiera de los tres, porque estaban armados… con cámaras.

Desde que se publicó el cartel, Hammonds alega que lo han parado tres docenas de veces en Miami-Dade. El echa la culpa al cartel.

Un portavoz de la Policía de Miami Beach dijo que el cartel no se envió a otros departamentos de policía.

El sargento Osvaldo Ramos, investigador de Asuntos Internos, escribió en junio del año pasado que Hammonds y Bredwell “son conocidos por grabar a los agentes mientras hacen su trabajo e instigarlos a que hagan o digan algo que se pueda percibir como indebido’.

Jon Shane, profesor adjunto de Justicia Penal del John Jay College, dijo que las cámaras han sido una presencia permanente en el trabajo policial desde que la paliza propinada en 1991 a Rodney King por un grupo de policías en Los Angeles fue grabada por un aficionado.

A pesar del video acusador, los agentes fueron absueltos.

La policía y los abogados afirman que las cámaras pueden distorsionar tanto como revelar.

“Todavía no he visto un video que muestre todo lo que tiene que mostrarse”, dijo Shane.

Noriega dijo que a le han preocupado anteriormente las quejas de que la policía ha confiscado cámaras, por lo cual él implementó recientemente un programa de capacitación sobre cuándo se puede pueden confiscar cámaras como evidencia.

De las quejas de Narces Benoit y otros, dijo: “En mi opinión, una es demasiado, pero no tenemos un problema de proporciones epidémicas”.

Agregó que las normas de la Policía de Miami Beach es que los agentes pueden confiscar cámaras en el momento si es necesario para salvaguardar evidencia de un delito.

No obstante, Mickey Osterreicher, abogado de la Asociación Nacional de Fotógrafos de Prensa, dijo: “Si creen que alguien tiene pruebas de un delito, deben conseguir la información de esa persona, indicarle que no destruya ni altere las pruebas, y luego pedir la orden judicial apropiada que necesitan para obtener esa evidencia, en lugar de simplemente arrebatársela”, dijo Osterreicher.

La fricción entre la policía y los ciudadanos con cámaras no se limita a Miami Beach, dijo Carlos Miller, fotógrafo profesional que tiene el blog Photography is Not a Crime (“La fotografía no es un delito”), que se dedica a hacer la crónica de esos sucesos. “Está en todas partes”.

Hace apenas tres semanas, un policía de Broward fue acusado de arrebatarle el teléfono celular a una mujer y romperlo en dos porque lo grabó mientras le hacía un gesto obsceno con las manos y le dirigió insultos racistas antes de arrestarla, reportó The Sun-Sentinel. La Policía de Plantation dijo que había encontrado el teléfono móvil roto y el video. El agente ha sido suspendido con sueldo.

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Acerca de Elperiodista

Un periodista FreeLance en busca de la verdad en Miami. La corrupción en esta ciudad no puede superarnos. Hemos vivido momentos terribles con los brazos cruzados y el silencio como justificación. Mi querida Miami, capital de todos los latinos, alza tu voz.

Publicado el junio 15, 2011 en Sociedad. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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