Consejo de Hialeah: dictadura y palos.

Bernadette Pardo: Cuando algunos daban por muerto al gran dictador, entre nosotros florecen otros. Se trata de la Comisión de Hialeah y su presidenta, Isis García-Martínez, que recurrió a la mordaza más extrema para lograr la aprobación por unanimidad —y tras sólo hora y media de debate— de un presupuesto de $269 millones que incluyó la propuesta del alcalde Carlos Hernández de despedir a más de 100 bomberos, un 40 por ciento del departamento.

Algunos trataron de hablar en la reunión pública de la comisión para explicar que se trataba de una decisión política y que es una barbaridad reducir el departamento de bomberos de 271 empleados a tan sólo 160. Este es un departamento que recibe unas 35,000 llamadas al año, es decir, unas 100 llamadas diarias en una ciudad donde un alto porcentaje de los residentes son ancianos que necesitan con frecuencia los servicios de los bomberos. Ahora los residentes de la ciudad que progresaba no sólo tendrán que pagar más por los servicios de ambulancia sino que tendrán menos paramédicos para responder a las emergencias.

Sin embargo, no se permitió el debate porque García-Martínez y sus colegas expulsaron a quienes trataron de expresar su opinión. García-Martínez olvidó que preside una audiencia pública y que no vive en Cuba. Ya en reuniones anteriores dos policías impidieron la entrada a la comisión a personas designadas como “indeseables” —curioso concepto en boca de los políticos— y escoltaron fuera del recinto a los que habían sido expulsados tras tomar la palabra, sin duda porque no decían lo que García-Martínez quería escuchar. Entre los que fueron sacados por expresarse estuvo el presidente del sindicato de bomberos.

Reconozco que Hialeah está en medio de una eléctrica campaña electoral y que las reuniones de la comisión se prestan para peroratas políticas. Pero así son las elecciones en los países libres: debates abiertos sobre temas que afectan a todos. La idea de un Gran Timonel que regula lo que debemos escuchar no es propia de estas tierras.

Miami: un presupuesto sin despidos

Miami llegó al debate presupuestario agotada tras las broncas con el ex jefe de policía Miguel Expósito. En Miami se logró un acuerdo de última hora con los cuatro sindicatos y el presupuesto se balanceó con sacrificios pero sin despidos.

La audiencia final sobre el presupuesto se extendió hasta las 3:30 de la madrugada y se escucharon disparates pero también opiniones inteligentes. El usualmente discreto comisionado Frank Carollo hizo preguntas incisivas. Utilizando sus conocimientos como contador público y ex investigador de fraudes en la policía, el comisionado descubrió dineros escondidos para forzar al jefe de finanzas de la Autoridad de Parqueo a pagar más a la ciudad.

Al final del debate, se aprobó un presupuesto que logró cubrir el déficit de $62.5 millones que enfrentaba la ciudad. “No fue fácil”, nos dijo Carollo, que reconoce que “el presupuesto se balanceó sobre las espaldas de los empleados”.

Uno de los problemas graves que tiene Miami, y con razón se quejan algunos comisionados, es que el administrador no presenta cifras finales y detalladas de las finanzas municipales. Por eso es urgente que la ciudad contrate a un nuevo jefe de finanzas, posición vacante desde hace meses.

Lo cierto es que en el último capítulo de esta saga interminable, una dividida comisión de la ciudad de Miami aprobó un presupuesto de $479 millones que redujo levemente los impuestos (una casa promedio pagará unos $30 menos al año) sin despidos y con acuerdos con las uniones.

El regreso del vendedor de autos

La rebelión popular que triunfó el pasado 15 de marzo está en peligro. La abrumadora mayoría de los votantes que destituyeron al alcalde Carlos Alvarez en el referendo revocatorio quería más que un cambio de apellido en el gobierno de Miami-Dade. Como dijo muy claro Norman Braman, el autoproclamado líder del revocatorio, lo que se busca es una reforma a fondo de un sistema de gobierno que no nos representa.

La semana entrante la comisión de Miami-Dade, renuente hasta ahora a cambiar el estatus quo, debatirá varias propuestas para reformar la carta constitucional del condado. Algunos comisionados quieren nombrar un comité para estudiar todos estos cambios a fondo. Siempre que se quiere tirar a la basura las propuestas de cambio se crea primero un comité. Hay reformas que son urgentes si no queremos perpetuar un sistema de comisionados vitalicios. Por ejemplo, limitar los términos de los comisionados, establecer sueldos que justifiquen pedirles dedicación exclusiva y que acaben con los conflictos de interés.

El alcalde Giménez ha cumplido sus promesas de rebajar impuestos, cortar el presupuesto y reducir el número de departamentos del condado. Por el momento no puede hacer mucho más. Ahora le toca a la comisión poner en la próxima boleta electoral propuestas que impulsen un cambio verdadero. Ojalá que no ignoren el mensaje de los residentes.

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Acerca de Elperiodista

Un periodista FreeLance en busca de la verdad en Miami. La corrupción en esta ciudad no puede superarnos. Hemos vivido momentos terribles con los brazos cruzados y el silencio como justificación. Mi querida Miami, capital de todos los latinos, alza tu voz.

Publicado el octubre 6, 2011 en Sociedad. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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