Tratan de aclarar quién mató a joven en Hialeah

La última vez que Claudia Rosaly vio vivo a su único hijo Yamil, él la besó en la frente y le dio las buenas noches.

“Te veo por la mañana, mamá”, le dijo. “Te quiero”.

La siguiente vez que ella lo vio, él estaba en un ataúd.

El 1ro. de octubre, antes de la salida del sol, un vecino encontró el cadáver de Yamil Rosaly, de 25 años, amoratado y ensangrentado, en el pavimento frente a la casa color salmón que habitaba él en Hialeah.

Ahora, sus familiares afirman que Rosaly fue asesinado a sangre fría, y que la policía está permitiendo que su asesino ande libre por la calle. El hombre al cual la policía interrogó sobre la muerte de Rosaly es su mejor amigo, Nagib Castillo, de 25 años.

Castillo dijo sentir remordimiento por la muerte de su amigo, pero no ha querido dar detalles. Dijo que no hizo nada malo. Subrayó el hecho de que no fue acusado.

“Ellos nos llevaron a la estación de policía”, indicó. “Cuando llegué allí, todos los involucrados dieron su declaración. Todas las historias coincidieron, y nos dejaron ir a todos”.

La policía, sin embargo, afirma que Castillo no quiso hablar con ellos sobre la pelea.

“Él ha decidido no dar una declaración voluntaria a la policía”, dijo el portavoz de la Policía de Hialeah, Carl Zogby. . “Y en este punto no podemos obligarlo a dar una declaración”.

Lo que se sabe es esto:

La noche antes de la muerte de Rosaly, dijeron amigos y familiares, él andaba bebiendo con unos amigos. Se armó una pelea, que pronto resultó fatal.

Rosaly fue muerto a puñetazos.

La policía de Hialeah dijo que está esperando que se dé a conocer el resultado de un informe de toxicología de la oficina del médico forense de Miami-Dade antes de decidir si se presentarán cargos.

Aunque se considera a Castillo persona de interés, los investigadores afirman que carecen de pruebas suficientes para acusarlo de homicidio.

“Necesitaríamos pruebas”, afirmó Zogby.

Castillo, un hombre alto y musculoso cubierto de tatuajes y de rostro serio, cocina en el camión de venta de comidas Rolling Stove, popular restaurante gourmet sobre ruedas.

En una entrevista reciente junto al camión, Castillo parecía tener sentimientos encontrados sobre la muerte de su amigo, como si lo agobiara un fardo invisible. Habló sobre Rosaly, pero tuvo cuidado de no dar detalles. No dijo si Yamil Rosaly y él habían peleado. “Ojalá que pudiera hablar abiertamente sobre eso. Fue una tragedia. “Lo que pasó fue funesto. Yo pienso en él todos los días”.

Sus conocidos lo describieron como impulsivo y de mal genio.

“Mi problema con él es que ha tenido demasiados altercados, demasiados problemas”, dijo Samuel Vidal, de 24 años, ex amigo de Castillo y de Rosaly.

Reportes del Departamento de Policía de Florida ( FDLE) muestran que el historial de Rosaly estaba limpio, y Castillo tiene un largo expediente que incluye múltiples cuentas de robo a mano armada, violación de libertad condicional y fraude de identificación.

Castillo dijo que lo pasado, pasado está.

Su jefe, Troy Thomas, estuvo de acuerdo.

“Eso se trató como una pelea”, declaró Thomas, dueño del Rolling Stove, un enorme camión rojo. “Él ha enderezado su vida. Él tiene una hijita. Nunca llega tarde al trabajo y nunca ha faltado por enfermedad’’.

Amigos y familiares describieron a Yamil Rosaly como un solitario que creció siendo un niñito gordo del que los demás se burlaban, y que tuvo la suerte de contar con un grupo de buenos amigos, dijo Vidal.

El día después de la golpiza fatal, la madre de Rosaly encontró una botella vacía de Bacardi Rum sobre el mostrador de la cocina.

El informe del forense listó la hora de la muerte de Yamil Rosaly como las 3:45 a.m.

Mientras sus familiares y amigos estaban angustiados, Castillo se preparaba para trabajar del otro lado de la ciudad. Cargó el Rolling Stove. Él y Rolando Tato iban a pasar el día vendiendo comida en el Seminole Casino Coconut Creek . Pero no se presentó. Luego dijo que había llamado a Tato y recibió una noticia perturbadora.

“Escucha’’, le dijo Tato, “vete a tu casa. Acabo de salir de la estación de policía, y Yamil está muerto”.

Castillo se quedó congelado. “No juegues”, dijo.

Presa del pánico, se montó en el camión y se puso a manejar por Miami, y acabó abandonando el camión cerca de Restaurant Depot en NW 12 Avenue en Miami. Luego dijo que no se lo robó, que se había ido a casa.

La policía fue a buscar a Castillo a eso de las 6 p.m. del 1ro. de octubre. Desde la muerte de Rosaly, hay personas que lo molestan en el Rolling Stove, donde él sigue trabajando como cocinero, afirma.

“Algunos me han amenazado de muerte”, dijo.

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Acerca de Elperiodista

Un periodista FreeLance en busca de la verdad en Miami. La corrupción en esta ciudad no puede superarnos. Hemos vivido momentos terribles con los brazos cruzados y el silencio como justificación. Mi querida Miami, capital de todos los latinos, alza tu voz.

Publicado el diciembre 14, 2011 en Sociedad. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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